Cuarto domingo de Adviento
María, la virgen encinta que va a dar a luz un niño, representa el modelo de la Iglesia que vive en la espera confiada en el Señor.
Estas cuatro velas que hoy encendemos nos indican que el cumplimiento de las promesas está a punto de realizarse y que el Enmanuel, el Dios-con-nosotros, se hace presente en medio de su pueblo.
