Carta desde las misiones

Esta sema­na reci­bi­mos el siguien­te email des­de Hai­tí que nos gus­ta­ría com­par­tir con todos vosotros:

H.Maria Luisa con mujeres del taller
¡Hola Marco !

Cada tar­de, en nues­tra ora­ción comunitaria,presentamos al Señor los bien­he­cho­res que hacen posi­ble nues­tra pre­sen­cia en Bom­bar­dó­po­lis, Hai­tí y uste­des son los más anti­guos y constantes.
Hemos selec­cio­na­do algu­nas fotos de las dife­ren­tes acti­vi­da­des que rea­li­za­mos en la misión, que acom­pa­ña­ré con una peque­ña expli­ca­ción de cada una. (no soy muy exper­ta en inter­net, pero voy a intentarlo).

Este año for­ma­mos la comu­ni­dad tres hermanas:
Mery Ampa­ro Gri­jal­ba colom­bia­na, Shobha D’sou­za, india y yo, la mayor (María Lui­sa), española.
Mi tra­ba­jo prin­ci­pal (María Lui­sa) es con las muje­res; hay un taller de 20 seño­ras que hacen dife­ren­tes cla­ses de bor­da­dos, que ven­de­mos en el extran­je­ro, apro­ve­chan­do visi­tas que lle­gan a la misión o sali­das de algu­nas her­ma­nas a Espa­ña. Lo que reci­ben de sus tra­ba­jos, es una bue­na ayu­da eco­nó­mi­ca para ellas, ade­más de dig­ni­fi­car­las por las habi­li­da­des desa­rro­lla­das. se sien­ten feli­ces en este trabajo.

Mery Ampa­ro, tie­ne gru­pos de jóve­nes que, con las arte­sa­nías que hacen y ven­den, se ayu­dan a cos­tear sus estu­dios. Mery lle­va el gru­po parro­quial de Infan­cia Misio­ne­ra y visi­ta a las fami­lias de los niños en misión, con los mis­mos niños. Shobha, es la secre­ta­ria del cole­gio de edu­ca­ción secun­da­ria que tie­ne la Parro­quia y da cla­ses de inglés en algu­nos cur­sos. Mery y yo, damos cla­ses de español.

Shobha lle­va la Pas­to­ral Juve­nil y Voca­cio­nal de la Parro­quia y da for­ma­ción al gru­po de mona­gui­llos. Con los jóve­nes, orga­ni­za cam­pa­men­tos misión a peque­ños pobla­dos que aun­que per­te­ne­cen a nues­tra Parro­quia, están lejos del centro.

Las tres visi­ta­mos sema­nal­men­te enfer­mos y a los cató­li­cos, les lle­va­mos la comu­nión. Tam­bién la damos en las Euca­ris­tías, de for­ma sen­ci­lla y fami­liar, con muy bue­na rela­ción con la gen­te, mos­tra­mos que somos segui­do­ras de Jesús, hace­mos pre­sen­te el Rei­no de los Cie­los y nos sen­ti­mos reci­bien­do de ellos, más que lo que noso­tras inten­ta­mos dar.

Mar­co, pido al Señor que este sen­ci­llo com­par­tir sir­va de inter­cam­bio a todo lo que noso­tras reci­bi­mos de la Comu­ni­dad Cris­tia­na de la Sagra­da Familia.

Un abra­zo.
María Luisa